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Campesinos del Parque de la Papa
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Más de cien científicos de 30 países visitaron algunas de las seis comunidades quechuas ubicadas entre 3,500 y 4,000 metros que conforman el Parque de la Papa, de aproximadamente 12 mil hectáreas y diversos pisos ecológicos que van desde los 3,300 hasta los 4,900 metros.
Allí, los expertos en conservación de la agrobiodiversidad local, conocidos como “papa arariwas” (los guardianes de la papa) llevaron a los científicos a las parcelas donde se conservan cientos de variedades locales de papas nativas, concitando la atención de éstos pues muchos provienen de países donde se cultivan solo dos o tres variedades.
Esta diversidad biológica de carácter singular es esencial, tanto para la dieta diaria y la conservación de la cultura local, como por constituir un reservorio de biodiversidad que puede ser usado para el mejoramiento de futuras variedades de papa.
Posteriormente, los científicos y los agricultores intercambiaron sus puntos de vista sobre las implicancias de la conservación de la diversidad de la papa así como del cultivo de la papa en sí mismo, tanto en el Perú como en el resto del mundo.
“Trabajar juntos, ustedes los científicos y nosotros, los poseedores de conocimientos tradicionales, es la única manera de trabajar para las futuras generaciones”, dijo a los visitantes Justino Yuccra, arariwa de la comunidad de Cuello Grande.
“Ustedes poseen el conocimiento moderno, nosotros poseemos conocimientos ancestrales, si los vinculamos podremos no sólo incrementar nuestra biodiversidad sino ayudar positivamente a enfrentar el cambio climático”, agregó.
Por su parte, Berga Lemaga, de áfrica, uno de los científicos participantes, declaró sentirse impresionado no sólo por la gran biodiversidad de papas nativas con que cuenta el parque, sino por la sabiduría de conocimientos de los guardianes de la papa.
“Nosotros adquirimos esos conocimientos luego de muchos años de ir a la universidad y de invertir mucho dinero, sin embargo ustedes nos han demostrado poseer un gran bagaje de conocimientos y de efectividad en la aplicación de los mismos”, les dijo.
Durante el encuentro se tocaron temas fundamentales para el cultivo de papa, como el cambio climático, el mejoramiento de variedades, el acceso a los mercados, las nuevas herramientas biotecnológicas y el origen y expansión de la papa.
Asimismo, se puso de relieve la restauración de cientos de variedades de papas nativas libres de virus que realizó recientemente el Centro Internacional de la Papa al Parque de la Papa, en virtud a un acuerdo entre ambas instituciones, lo que les permite aumentar su productividad hasta en un 30 por ciento.
La conferencia mundial sobre la papa –organizada por el Centro Internacional de la Papa y la Oficina de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)– culminará mañana viernes con la emisión de un documento al que se ha denominado “El Desafío del Cusco”, que será una agenda de trabajo sobre las tareas pendientes que tienen los científicos para que la papa sea efectivamente un cultivo que ayude a los productores y consumidores de los países en desarrollo a aliviar la pobreza y garantizar la seguridad alimentaria mundial.