En 1992, alentado por investigadores del Centro Internacional de la Papa, Zhou Guang-you fundó la compañía de fideos de camote Guang-you Ltd, con una inversión inicial de US$60. Ocho años después, Zhou es millonario.
El secreto de su éxito, y el de una revolución en la producción de fideos en China, reside en una asombrosa ecuación de valor agregado: 6 kg de camote (US$0.25) = 1 kg de fécula = 14 paquetes de fideos instantáneos (US$5).
Hoy, Zhou es titular de 19 patentes de elaboración de fideos de camote y Guang-you Ltd. es una compañía avaluada en US$5 millones. Como una de las empresas transformadoras de camote más grandes de China, da empleo a 500 personas, tiene una capacidad de producción anual de 10,000 toneladas de fideos instantáneos y es la fuerza motriz que impulsa la esperanza de mejores ingresos para 500,000 productores de camote de la provincia de Sechuán.
Desde la introducción del camote en China, hace 400 años, este cultivo sudamericano se ha convertido en un recurso vital para sus habitantes. El país dedica 6 millones de hectáreas a su cultivo y produce 121 millones de toneladas anuales. La cuenca de Sechuán (que comprende las provincias de Chongqing y Sechuán) es la principal productora nacional.
Sin embargo, el camote no siempre ha sido motivo de orgullo para los sechuaneses. Por su escasa comercialización y poco valor agregado, el camote fue sinónimo de pobreza e ignorancia por mucho tiempo. Según las estadísticas, el 70 por ciento de la cosecha de camote de 1997 se utilizó para alimentar cerdos en sistemas de agricultura de subsistencia. En toda China, el camote normalmente ha generado sólo la mitad o, incluso, la tercera parte de las ganancias del arroz.
Zhou creció en el condado pobre y productor de camote de Shantai, en Sechuán. Como muchos en esa zona, tenía sentimientos ambivalentes hacia este cultivo, porque le recordaba tiempos difíciles. No obstante, su experiencia profesional le ayudó a verlo con otros ojos.
Luego de graduarse en ingeniería alimentaria, Zhou trabajó en diversos puestos estatales en los que puso a los campesinos en contacto con tecnologías agrícolas que podían marcar una diferencia positiva en sus vidas. Uno de esos puestos lo ocupó en Ganba, un distrito pobre de Shantai, donde la transformación de camote en fideos de fécula era una de las pocas fuentes de ingresos de los campesinos locales. Los investigadores del Centro Internacional de la Papa visitaron Ganba en 1990, durante un viaje a China que tenía por objeto estudiar las prácticas poscosecha de camote. Zhou los acompañó y al cabo de unos días con los expertos se percató del potencial de este cultivo. Dos años después, cuando científicos del CIP y sus colegas de la Academia de Ciencias Agrícolas de Sechuán organizaron un curso de procesamiento de camote en el pueblo natal de Zhou, éste se inscribió sin titubear. El curso también sirvió para abrirle los ojos.
En ese momento, el mercado estaba copado de fideos instantáneos de harina de trigo, un alimento popular para millones de chinos. Zhou reconoció la demanda potencial de un producto similar elaborado con fécula de camote y convirtió esta idea en una propuesta rentable. Sus cálculos eran clarísimos: del camote a la fécula, el valor aumentaba en 100 por ciento: de la fécula a los fideos de fécula normales, en 200 por ciento. Si la fécula se transformaba en fideos instantáneos, el valor podía incrementarse en 2000 por ciento.
Un mes después del curso, Zhou dejó su puesto estatal para establecer una pequeña fábrica de fideos. Con la fábrica en su producción máxima, Zhou continuó desarrollando la tecnología de transformación e inventó una máquina extractora de fécula: la 'minimáquina de Guang-you', que transforma 2 toneladas de camote fresco al día, 20 veces más que el método manual tradicional, que usa mano de obra intensiva.
La nueva tecnología ha transformado los fideos de camote de un bien de consumo rural de poco valor en un producto alimenticio de alta calidad. La máquina de transformación permite producir fideos todo el año y lo más importante es que se adecúa a la elaboración familiar en pequeña escala.
Zhou afirma que los campos de cultivo de los campesinos son su taller principal. Su compañía brinda capacitación en temas que van desde la selección de variedades al manejo poscosecha. Por ejemplo, como depende de los campesinos locales para la producción de fécula en bruto, ayuda a asegurar una producción estable ofreciendo dos cursos de transformación al mes.
Hasta la fecha, se han vendido 4,000 máquinas de Guang-you en China. Aproximadamente 1,000 centros de demostración apoyan a los productores de camote. De Yunan a Mongolia interior, los productores de papa y yuca están usando tecnologías similares, lo que se traduce en un impacto nacional de US$40 millones.
A medida que los fideos de Guang-you ingresan a los mercados internacionales -India y Rusia, por ejemplo- la fama de la compañía atrae visitantes del país y del extranjero. Zhou no piensa dormirse sobre sus laureles. Se espera que la segunda etapa de ampliación de Guang-you Ltd., que acaba de concluir, aumente la producción de fideos en 200 por ciento y genere un ingreso bruto anual de US$25 millones. Con ese dinero, Zhou tiene pensado construir otras cuatro plantas de transformación en China occidental y captar más productores de camote para la empresa.
La clave de su éxito, según Zhou, es que se apoya en el interés mutuo de su compañía y los campesinos. Sus vecinos de Shantai pueden dar fe del valor de este principio: 40 transformadoras de fécula de camote de una aldea de Shantai produjeron 200 toneladas de fécula en bruto para su fábrica el año pasado, lo que generó un ingreso adicional de US$2,000 por familia.
-Informe de Chen Lan
| Lo nuevo de Toyota: camotes
El nombre Toyota lo induce a pensar en automóviles. Sin embargo, esta corporación japonesa que fabrica automóviles se está expandiendo últimamente y nada menos que al camote. En cierta medida gracias a una investigación en colaboración con científicos del CIP, Toyota convertirá camotes en forraje en gránulos, plásticos biodegradables y otros productos en una planta de elaboración de productos agrícolas en la provincia de Lampung al sur de Sumatra, Indonesia. Programada para inaugurarse en septiembre del 2002, se espera que transforme 250,000 toneladas anuales de camote.
Las pruebas efectuadas en varios lugares de Java y Sumatra fueron lo suficientemente satisfactorias para que Toyota decidiera proseguir con su inversión. Es un buen negocio para el fabricante de automóviles y una buena noticia para los campesinos indonesios. La investigación muestra que la inversión de Toyota aumentará la producción de camote en Indonesia en más de 10 por ciento, lo que proporcionará a los campesinos de Lampung un mercado nuevo y más estable para sus cultivos. |