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Calidad, el mejor argumento: Sistemas artesanales de semilla se popularizan

Juliet Sanyu weeds the potato field she shares with five other women (M. Crawley)Los tres hijos adolescentes de John Bangirana están en la escuela secundaria en gran parte gracias a la semilla de papa.

Hace dos años, AFRICARE, una agencia de desarrollo, le dio a Bangirana -campesino de la pequeña aldea de Kabira (distrito de Kabale), en el sudoeste de Uganda- 60 kg de tubérculos 'limpios' y libres de enfermedades de un programa organizado por la Organización Nacional de Investigación Agrícola de Uganda (NARO, en inglés) en colaboración con el CIP.

"De esos 60 kg obtuvimos ocho costales", señala Bangirana. "Vendimos tres, sembramos cinco y generamos otros 23 costales. A continuación vendimos 18 costales a 20,000 chelines (US$12) cada uno".

Bangirana se pregunta cómo habría hecho para pagar los US$200 por ciclo que le cuesta tener a sus hijos en la escuela, sin ese ingreso. "No creo que hubiera podido", afirma. "Ahora, ya no quiero vender papa para consumo, sólo semilla".

En Kabale y en toda Uganda, la NARO y el CIP ayudan a campesinos como Bangirana a participar en la producción de semilla. El objetivo es compensar la escasez generalizada de semilla de calidad, que ha sido uno de los principales factores limitantes de la producción de papa en el país.

"La semilla limpia es muy escasa", indica Berga Lemaga, coordinador del PRAPACE, el Programa Regional de Mejoramiento de Papa y Camote para Africa Oriental y Central. "La región está infestada de marchitez bacteriana. Es la amenaza principal a la producción de papa en Kabale."

Y esto constituye un problema serio. La papa es el principal cultivo comercial de Kabale, ubicado a 400 km al sudoeste de Kampala, la capital. De hecho, este distrito aporta aproxi?

madamente el 40 por ciento de la producción de papa de Uganda. Si bien la población depende más del frijol, el camote, el sorgo y la arveja forrajera para su seguridad alimentaria, la papa genera poco efectivo.

La gran mayoría de los productores de papa de Uganda utiliza dos métodos para obtener semilla: reservan algunas de las papas más pequeñas de la cosecha para usarlas como semilla en la siguiente temporada o compran semilla de papa en los mercados locales. Estas dos formas fomentan la propagación de la marchitez bacteriana, una plaga devastadora que acecha en la semilla y en los suelos contaminados.

Un trabajo de limpieza

Women potato farmers in Nyamiyaga, Kabale (M. Crawley)"De esa manera se propaga la marchitez", explica Lemaga. "Los agricultores desconocen la procedencia de la semilla que consiguen en el mercado, de modo que terminan sembrando semilla enferma y propagando la marchitez en su propia tierra".

Debido a la gran densidad de la población y la tenencia de tierras pequeñas en promedio -aproximadamente una hectárea por familia- la mayoría de los agricultores de Kabale no puede aplicar técnicas adecuadas de rotación de cultivos y barbecho. Por consiguiente, disminuye la fertilidad del suelo y enfermedades como la marchitez bacteriana se propagan con mayor facilidad.

Hay mucha demanda de semilla limpia en Uganda, pero el programa nacional de papa no está en capacidad de satisfacerla. La estación experimental de NARO en Kalengyere produce sólo unos 500 costales (aproximadamente 40 toneladas) de semilla 'básica' cada temporada, lo que alcanza para sembrar apenas 35 a 40 hectáreas.

La producción de semilla limpia consta de tres etapas. En la primera, se produce la denominada se-milla prebásica de las plantas 'madre', en condiciones fitosanitarias muy exigentes, que han sido examinadas minuciosamente para asegurar que estén libres de patógenos. Los tubérculos resultantes se siembran para generar semilla básica, que puede utilizarse por varias generaciones para producir tubérculos-semilla de calidad.

Efecto multiplicador

NARO y el CIP tuvieron la idea de multiplicar el efecto del programa nacional mediante la introducción de sistemas artesanales de producción de semillas. Estos sistemas son una norma en la América Latina andina, que tiene una larga historia de cultivo de papa, pero eran desconocidos en África. "Queríamos ver una mejora gradual en la calidad de la semilla a partir de la producción del agricultor en vez de la acción centralizada del Estado", explica Peter Ewell, representante regional del CIP para el sub Sahara africano.

El resultado ha sido la creación de la Asociación Nacional de Productores de Semilla de Papa de Uganda (UNSPPA). Esta asociación comenzó en 1997 con sólo 10 agricultores con suficiente tierra para una rotación de cultivos adecuada. Desde entonces, cada temporada los agricultores han recibido semilla básica limpia de NARO, la han multiplicado y luego vendido a los agricultores de Kabale y otros distritos vecinos.

Desde que inició sus actividades, la UNSPPA ha producido más de 700 costales de semilla mejorada por temporada y sus miembros han aumentado a 26. El CIP y PRAPACE han trabajado en estrecha cooperación con NARO para seleccionar las variedades convenientes y la producción de semilla básica. Uno de los mayores desafíos de la UNSPPA ha sido convencer a los agricultores para que les compren su semilla mejorada, pero más cara, en lugar del producto más barato de los mercados o de utilizar la semilla guardada por el propio campesino.

"Hemos organizado demostraciones en diferentes lugares usando tanto la semilla local guardada por el campesino como la semilla mejorada, para que los propios agricultores vean la diferencia", señala el presidente Stephen Tindimubona. El efecto multiplicador típico de la semilla mejorada es de 10:1 frente a 3:1 de la semilla guardada por el campesino. "Al mismo tiempo, nuestros propios campos sirven de campos de demostración. Cuando cosechamos, la gente viene a ver nuestros volúmenes de producción y cuando los compara con los suyos observa una gran diferencia".

Además de prestar un servicio necesario a otros agricultores, los miembros de UNSPPA están descubriendo que la producción de semilla es una inversión rentable. En su mejor temporada, la asociación tuvo una ganancia de 19.6 millones de chelines (aproximadamente US$11,700). Los miembros también se están beneficiando al comercializar grupalmente la semilla y comprar fungicidas, insecticidas y fertilizantes seguros provenientes de la capital, en vez de depender de los de calidad dudosa que se consiguen localmente.

UNSPPA continúa procurando que más agricultores entren al negocio de la producción de semilla. La asociación todavía es pequeña y no satisface en modo alguno la demanda de semilla limpia a nivel nacional. Los expertos tienen la esperanza de que UNSPPA sirva como modelo para los demás distritos productores de papa de todo el país. Una donación de US$30,000 otorgada recientemente a la asociación será de gran ayuda. La donación es parte de un programa de transferencia de tecnología puesto en ejecución por el CIP en nombre de la Asociación para el Fortalecimiento de la Investigación Agrícola en Africa Oriental y Central.

Divulgación del trabajo

Mientras tanto, algunos miembros de UNSPPA, escogidos específicamente, han comenzado a producir semilla básica por su cuenta utilizando esquejes-semilla de plantas madre. Entre ellos se encuentra el miembro fundador y tesorero de la asociación, Ponsiano Santaro.

"Espero obtener por lo menos 15 costales de semilla prebásica", afirma. Santaro después sembrará nuevamente la semilla para producir 75 costales de semilla básica que podrá vender a otros miembros de la asociación a 40,000 chelines (US$24) por costal.

Late-blight symptoms on potato leaves (R. Nelson)Santaro comenzó con 40 tubérculos madre producidos por la NARO a partir de material probado para determinar la presencia de patógenos que el CIP había suministrado. Con estos tubérculos, aplicó un método que ahora se ha vuelto rutinario. Siembra los tubérculos en pequeños montículos de tierra virgen a un metro de distancia entre sí. Al cabo de seis semanas, cuando han brotado tallos de 15 cm, corta las los ápices para fomentar la ramificación de los retoños. A continuación, al cabo de una o dos semanas, recorta las ramas nuevas y planta los retoños resultantes en una zona de almácigos. Espera un par de semanas más antes de transferir estas plantas al huerto donde, al cabo de tres o cuatro meses, producen semilla básica.

Santaro ha logrado resultados muy satisfactorios con este método. Cuando este empresario de la ciudad decidió dedicarse al cultivo de papa, no podía conseguir buena semilla en los mercados locales y sólo consiguió cultivar papas en cantidad suficiente para el consumo doméstico. Ahora, las cosas han cambiado. La temporada pasada, sólo la semilla le generó a Santaro una ganancia de US$750.

El poder del conocimiento

Las escuelas de campo para agricultores de NARO y el CIP también han ayudado a divulgar la importancia de la semilla limpia, el control de enfermedades y las prácticas culturales y de poscosecha adecuadas. "Estábamos produciendo de manera ad hoc", sostiene una agricultora-alumna, Juliet Sanyu. "Ahora hemos aprendido a seleccionar semillas y a sembrar en surcos para manejar nuestros campos. También estamos aprendiendo lo importante que es producir semilla de calidad".

Anteriormente, usando semilla adquirida en los mercados, Sanyu obtenía apenas una producción rentable: tan sólo 2.5 veces de lo que sembraba. Con frecuencia, perdía gran parte del cultivo debido a la marchitez bacteriana, el tizón tardío y otros problemas. Sin embargo, desde octubre de 1999, Sanyu viene produciendo suficiente para comenzar a vender comercialmente. "Eramos ignorantes respecto a las fuentes de semilla limpia", concuerda Peninah Arinaitwe, quien asistió a la escuela de campo para agricultores en su aldea, Nyamiyaga, y desde entonces ha logrado comprarse dos vacas con las utilidades obtenidas de la papa. "Ibamos al mercado y comprábamos lo que se consiguiera. No sabíamos que podíamos conseguir semilla limpia. Ahora, otras personas se dan cuenta de que estoy produciendo una cosecha realmente buena y comienzan a apreciar el valor de comprar una buena semilla".

El agricultor Kemmani Erinao también sabe cuán poderoso es un poco de conocimiento. Solía perder la mitad de las papas que almacenaba para semilla porque las guardaba en el suelo. El año pasado, gastó US$360 en materiales y cuatro meses de su propio tiempo para construir una cabaña de depósito. La hizo siguiendo el modelo de uno de los 76 depósitos comunales de luz difusa construidos en los últimos años por grupos de agricultores locales con asistencia técnica de AFRICARE por intermedio de la Iniciativa de Seguridad Alimentaria para Uganda. Más de 100 grupos comunales se encuentran produciendo semilla de calidad para su propio uso a través de este programa.

'"Ahora", sostiene Erinao, "la gente viene de otras aldeas a comprar porque sabe que tengo buena semilla". Para él, como para muchos otros agricultores africanos, la calidad es el mejor argumento.

-Informe de Mike Crawley

Amenaza latente

Potato plant with bacterial wilt (CIP archives)La marchitez bacteriana, producida por Ralstonia solanacearum, es la enfermedad de la papa más dañina (después del tizón tardío) en las zonas tropicales y subtropicales. Uganda es uno de los países más afectados. La enfermedad afecta la producción de aproximadamente 1.5 millones de hectáreas de cultivos de papa, se propaga principalmente como una infección latente a través del uso de tubérculos para semilla. Aunque es posible que las semillas producidas en zonas altas y frías no exhiban síntomas de marchitez bacteriana, cuando estos mismos tubérculos se siembran en zonas bajas más cálidas, la enfermedad se propaga. Por este motivo, la vigilancia para detectar la infección en tubérculos para semilla aparentemente sanos constituye uno de los componentes principales del control de la marchitez bacteriana.

El CIP está ayudando a detectar infecciones con R. solanacearum en los tubérculos mediante una técnica sensible, fácil de usar y de bajo costo, diseñada para sistemas de producción de semilla básica de todo el mundo, asegurando la distribución de tubérculos sin marchitez bacteriana a los productores. En Kalengyere, Kabale, la técnica está facilitando la recopilación de datos sobre el índice de infestación en diferentes etapas de la cadena de producción de semillas. Experimentos recientes en Bolivia y Perú han ayudado a establecer el tamaño óptimo de muestra para este tipo de pruebas. Se ha desarrollado también otra estrategia de muestreo para apoyar la búsqueda de resistencia a la marchitez bacteriana en las colecciones de germoplasma de papa.

El control integrado de la marchitez bacteriana se está fomentando a través de la educación e investigación en finca, enfatizando en la producción y uso de semillas y resaltando también el conocimiento de la epidemiología de la enfermedad y el uso de medidas de control, como mejores sistemas de rotación de cultivos. Los resultados son alentadores: los aumentos de producción en las pequeñas fincas participantes fluctúan entre el 60 y el 165 por ciento.

Sembrando conocimientos

Farmer assessing late-blight damage (R. Nelson)El tizón tardío es una amenaza para la producción de papa en todo el mundo, pero puede ser particularmente devastador para los agricultores de escasos recursos de los países en desarrollo. Una de las claves para su control es la selección y difusión de semillas de calidad. El CIP tiene más de 50 nuevas líneas mejoradas con buena resistencia al tizón tardío listas para ser distribuidas. Los científicos del CIP trabajan con investigadores y organizadores de las escuelas de campo para agricultores ayudando a probar esas líneas bajo diversas condiciones locales. En estas aulas al aire libre, los agricultores también aprenden cómo tomar mejores decisiones de manejo de cultivos.

Los fungicidas constituyen la medida más utilizada para controlar el tizón tardío. Sin embargo, esos productos químicos, sobre todo empleados indiscriminadamente, son costosos y perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. En las escuelas de campo, los agricultores aprenden a aplicar fungicidas en combinación con otras medidas, minimizando su uso y maximizando sus beneficios. El programa de estudio de cada escuela de campo se adapta cuidadosamente a su localidad. Esto implica enmarcar el tizón tardío en el contexto global del control integrado de otras plagas y enfermedades locales importantes, como la marchitez bacteriana.

El sistema de escuelas de campo rinde beneficios adicionales: consolida la interacción entre instituciones de investigación, organizaciones de divulgación y grupos agrícolas al fomentar la colaboración entre ellos para proporcionar información, tecnología y tácticas para afrontar los problemas agrícolas. Al mismo tiempo, la información obtenida de las escuelas ayuda a los investigadores a conocer mejor el rendimiento de los genotipos de la papa en medio ambientes diversos. Esto, a su vez, contribuye a los programas de lucha contra el tizón tardío y al desarrollo de estrategias de control integrado de enfermedades.