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Esfuerzos conjuntos mundiales y regionales
La urbanización y el avance de la pobreza
Para el año 2020, los países en desarrollo del África, Asia y América Latina albergarán al 75% de los habitantes urbanos, y tendrán a ocho de las nueve anticipadas mega-ciudades cuyas poblaciones sobrepasarán los 20 millones. Se espera además que para el año 2020 el 85% de la pobreza en América Latina, así como alrededor de un 40 a 45% de la pobreza en África y Asia, se verá concentrada en pueblos y ciudades.
Tensiones resultantes en el ámbito de recursos urbanos y salud
Los servicios de agua, saneamiento y otros servicios locales - incluyendo la recolección y remoción de basura – imponen desafíos
considerables. Existe una notoria correlación entre la pobreza urbana y la vulnerabilidad a problemas ambientales tales como la falta de
agua, condiciones insalubres, falta de facilidades de recolección de basura y exposición a los
contaminantes. Todos estos problemas se encuentran también frecuentemente asociados a la creación y desarrollo de asentamientos humanos informales en el perímetro de las
ciudades.
Existe además evidencia de que aquellos sumidos en la pobreza urbana y quienes viven en la periferia de las ciudades exponen su salud a ser “doblemente aquejada”, siendo estas poblaciones susceptibles a enfermedades comunicables típicas de áreas
rurales, al igual que a enfermedades no-comunicables originadas por su ritmo de vida y tradicionalmente asociadas con la transición del campo a la ciudad. Especial preocupación se ha generado con relación a quince de las diecinueve
mega-ciudades en el Hemisferio Sur con poblaciones superiores a los 10 millones. La congestión y el sobrepoblamiento en dichas ciudades devienen también en problemas de acceso a la alimentación, en una menor calidad ambiental y en un empeoramiento de la salud
psicosocial. Los problemas que afectan muchas zonas urbanas y periurbanas no están sólo relacionados con preocupaciones en el ámbito de la salud
humana, sino además con las interacciones entre la salud humana individual, la salud
comunitaria, así como la salud y sostenibilidad del ambiente.
¿Qué es la Agricultura Urbana y Periurbana (AUPU)?
La agricultura practicada en zonas urbanas se distingue de las actividades agrícolas rurales en diversos aspectos. (Para visualizar una tabla que resume tales diferencias, sírvase presionar aquí).
Las diversas definiciones de agricultura urbana en los estudios vinculados a la AUPU
(FAO, 1999b; Mougeot, L, 1999; Nugent, R, 1997; Smit, J, 1996) son prueba del hecho de que no existe aún una definición universal de agricultura urbana que evoque
consenso. Esto sin embargo no quita la necesidad de una definición que sirva como herramienta mental destinada a realzar el entendimiento y a describir la realidad compleja de la actividad agrícola urbana y
periurbana. Con tal propósito definimos a la AUPU como las actividades de producción agrícola, procesamiento y distribución - dentro y alrededor de ciudades y pueblos - cuya motivación esencial es la generación de consumo e ingreso
personales; las cuales compiten con otras actividades urbanas por recursos urbanos escasos de
tierra, agua, energía y mano de obra. La AUPU incluye actividades de pequeña y amplia escala en
horticultura, ganadería, producción de cereales y leche, acuicultura y forestería – pudiéndose llevar a cabo varias de estas actividades dentro de una sola
empresa.
¿Por qué desarrollar la Agricultura Urbana y Periurbana (AUPU)?
El aumento, en términos absolutos y relativos, de la pobreza urbana y la desnutrición trae a colación dos importantes asuntos. Primeramente, existe dentro de las poblaciones urbanas una conexión clara con la inseguridad alimentaria. Los estudios han mostrado una relación entre el crecimiento de niños con deficiencia de peso en familias urbanas y la inhabilidad de dichas familias para abastecerse de alimentos. En segundo lugar, se ha evidenciado que la inestabilidad en el mercado laboral urbano y su vulnerabilidad a crisis de carácter económico conllevan un impacto directo sobre la pobreza. La agricultura urbana representa una fuente de potencial capaz de generar una contribución positiva de transcendencia, tanto para la seguridad alimentaria urbana como para los niveles de empleo urbano.
Desde tiempos ancestrales la agricultura urbana ha hecho contribuciones importantes a la alimentación de los habitantes de las ciudades. Datos recientemente recogidos, tanto cualitativos como cuantitativos, muestran que un número creciente de pobres urbanos se encuentran abocados a la agricultura urbana y periurbana (AUPU) como parte de una estrategia de mitigación de pobreza. A la fecha, alrededor de 800 millones de personas encuentran empleo en el cultivo urbano y periurbano o en actividades económicas relacionadas - número con probabilidades a incrementarse en el futuro.
Se ha evidenciado también que en los hogares en que se participa de la agricultura urbana se alcanzan más altos niveles alimenticios, especialmente en aquellos hogares donde dicha actividad se encuentra bajo conducción femenina. A su vez, sin embargo, el uso de aguas residuales urbanas para el cultivo irrigado presenta riesgos contra la salud.
Desconocimiento sobre la AUPU
La agricultura urbana ha sido pasada por alto; se ha visto subestimada; se ha escrito insuficientemente sobre
ella. Con el fin de realzar los impactos positivos que la AUPU puede ejercer en el ámbito de medios de vida
urbanos, en el de la utilización de recursos y sobre el medio ambiente, es menester afrontar importantes necesidades de investigación. También con dicha
finalidad, debe de acortarse la brecha existente entre – por un lado - la investigación y la práctica sobre la
AUPU, y – por el otro- los asuntos de planeamiento y política
urbanos.
En lo que a necesidades de investigación concierne, la importancia creciente del auto-aprovisionamiento intensivo por parte de familias urbanas pobres, que carecen de acceso a una nutrición adecuada, merece un estudio más exhaustivo. Las crecientes oportunidades para la realización de una agricultura urbana comercial en reducida escala requieren también de mayor investigación, dado que la demanda por productos agrícolas perecibles de alto valor - tales como la leche y sus derivados, carnes, vegetales de hojas - se incrementa en vista de un mayor número de consumidores citadinos. Asimismo, la potencial contribución que la agricultura urbana (por ejemplo, a través del reciclaje de nutrientes en desechos orgánicos) puede hacer para mejorar el ambiente urbano necesita ser explorada más detalladamente.
En los asuntos de política y planeamiento urbanos, debe prestarse mayor atención a la importancia de los intereses y políticas sociales de una gama amplia de responsables en la toma de decisiones - influyentes tanto en el campo de medios de vida urbanos como en el ecosistema (autoridades municipales locales, comités de planeamiento, asentamientos ilegales, organizaciones cívicas, etc.) ya que existe una necesidad de diálogo entre los encargados en la toma de decisiones y los responsables de políticas sociales.
En resumen, el potencial que la AUPU ofrece para una contribución a mejorar la seguridad alimentaria, aliviar la pobreza urbana, generando fuentes de trabajo y creando espacios más acogedores para los habitantes de ciudades; requiere ser explorado más detalladamente. Todo ello apunta a la necesidad de una iniciativa concertada, a nivel internacional, que permita lidiar directamente con dichos asuntos de agricultura urbana y periurbana.
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